Huerta escolar en Firavitoba avanza como estrategia para la seguridad alimentaria
Estudiantes de la I.E.T.A. San Antonio reciben capacitación en técnicas de agricultura limpia, una iniciativa respaldada por la administración departamental.
Tunja, 18 de marzo de 2025. (UACP). Con el fin de mejorar la educación en el departamento, la Secretaría de Educación de Boyacá y el Plan de Alimentación Escolar (PAE) ‘AliMente en Grande’ seguirán apoyando a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de la Institución Educativa Técnica Agrícola San Antonio, para fomentar la seguridad alimentaria y el cuidado del medio ambiente.
De esta manera, la administración departamental, en articulación con las alcaldías e instituciones educativas, apuesta por la seguridad alimentaria, una iniciativa que enseña a cultivar mediante nuevas tecnologías agrícolas y a proteger el medio ambiente.
“Un ejemplo sobresaliente se encuentra en Firavitoba, con una experiencia que comenzó en 1995, cuando un grupo de docentes, liderado por el licenciado Álvaro Zambrano, se dedicó a capacitar a los estudiantes del campo”, dijo Gonzalo Auzaque Rodríguez, rector de la Institución Educativa.
Actualmente, todos los estudiantes, incluidos los de básica primaria, tienen la oportunidad de adquirir conocimientos y aplicarlos en la granja escolar de aproximadamente 2 hectáreas, con agua suficiente para producir agricultura limpia y fomentar la seguridad alimentaria, generando a su vez conciencia ciudadana sobre el medio ambiente.
“Los niños son incentivados a replicar lo que aprenden en el plantel en sus hogares, por ejemplo: plantar cultivos propios del clima, sembrar hortalizas, lechuga, cilantro, acelga, espinaca, zanahoria, remolacha, fuentes importantes de vitaminas que contribuyen al balance nutricional de la salud de los estudiantes. Además, se les enseña el desarrollo y manejo de cultivos saludables, con fines alimenticios, educativos y recreativos”, afirmó el directivo docente.
La huerta agropecuaria, ubicada en la vereda San Antonio, es autosostenible y cuenta, además, con ejemplares bovinos para extraer abonos orgánicos que favorecen la agricultura limpia y el desarrollo de habilidades agrícolas libres de químicos.
Beneficios de la huerta escolar
– Los estudiantes pueden ser productores de su propio alimento.
– Adquieren recursos para sembrar con prácticas permitidas, generando productividad y rentabilidad.
– Reinvierte para ampliar el cultivo o ayudar en la manutención de los hogares de los estudiantes.
Los actores territoriales se comprometen a facilitar la gestión de respaldo a las huertas escolares, con el fin de seguir educando a las nuevas generaciones como defensores del medio ambiente. (Fin/Francisco Aranguren. Prensa PAE). Unidad Administrativa de Comunicaciones y Protocolo. Gobernación de Boyacá.
